DOS ERRORES EN PNL: “Neurolingüística” y “Metamodelo inverso”

mayo 1, 2014

“Neurolingüística”:

Con frecuencia, tanto en páginas de Internet, artículos en periódicos y revistas, como cuando escucho a la gente hablar, se utiliza la expresión “neurolingüística” al referirse a la Programación Neuro Lingüística. Esto, definitivamente, es un error. Al quitarle a la PNL la palabra “Programación”, la estás desvirtuando. Si usted ha estudiado PNL de verdad (de verdad) sabrá que las conductas de una persona son el resultado de “programas” internos. Cuando alguien desea hacer cambios para mejorar, el procedimiento es “reemplazar” programas que no le son útiles, por otros que si le sean útiles, es decir, se hace una reprogramación. Una de las descripciones más clásicas de la PNL es “El arte de cambiar los mapas” (mapas internos, es decir “programas”). En otras palabras, la PNL ofrece ayuda para reprogramar, con el fin de lograr cambios positivos. Entonces, no tiene ningún sentido dejar afuera la palabra “Programación”.

Y algo más, resulta que “Neurolingüística” es OTRA COSA. Si usted busca por ejemplo en Wikipedia, encontrará esta definición: “La neurolingüística estudia los mecanismos del cerebro humano que facilitan el conocimiento y la comprensión del lenguaje, ya sea hablado, escrito o con signos establecidos a partir de su experiencia o de su propia programación. Debido a su naturaleza interdisciplinar, la lingüística, la neurobiología, y la lingüística computacional, entre otras, participan aportando diversas técnicas experimentales, así como perspectivas teóricas marcadamente distintas. Históricamente, el término neurolingüística se ha asociado a menudo con el estudio de las afasias, el estudio de las carencias lingüísticas causadas por formas específicas de daño cerebral”. Como se puede ver, esto es diferente a lo que significa PNL.

Finalmente, noten que he escrito “Programación Neuro Lingüística”, tres palabras separadas. Y tiene mucho sentido, si fuera “Programación Neurolingüística”, entonces sería “PN” ¿no? En muchos textos y artículos (sobretodo en español) usan incorrectamente “neurolingüística”. La fuente original del nombre es el libro “De Sapos a Príncipes”. Fue en este libro cuando por primera vez Bandler y Grinder utilizaron el nombre “Programación Neuro Lingüística” y lo escribieron con las tres palabras separadas. Curiosamente, en el segundo libro que apareció sobre el tema, “Use su Cabeza para Variar” (de R. Bandler) lo escriben con un guión: “Programación Neuro-Lingüística”. Este estilo es el que tradicionalmente han utilizado la mayoría de los libros serios de PNL en inglés. Yo diría que es muy válido en español, escribirlo también con el guión, ya que de acuerdo con el libro “Ortografía Básica de la Lengua Español” (de la RAE) “El guión se emplea para unir adjetivos relacionales cuando se aplican a un mismo sustantivo…”.

“Metamodelo inverso”:

En muchas páginas en español he visto cosas como esta: “El Metamodelo Inverso de Milton”, “Hipnosis Ericksoniana o Metamodelo Inverso” y similares. En páginas en inglés y en algunos libros también se habla de “El Metamodelo Inverso”. En el libro “Patterns of the Hypnotic Techniques of Milton H. Erickson”, de Bandler y Grinder (este libro no tiene versión en español), en la página 146, se señala que “…lo que podría (el subrayado es mío) ser llamado en hipnosis el Meta-modelo inverso es usado para acompasar y distrae…” y entonces agregan “A este Meta-modelo inverso nosotros amorosamente lo hemos llamado El Modelo Milton”. Es de notar que siendo apenas una mención al final de un párrafo, esto se convirtió popularmente en el “nombre” del modelo.

Pero –y aquí está el error– esa expresión se refiere solo a una parte del repertorio de lenguaje de Milton Erickson. No es correcto referirse a todo el Modelo Milton como “el inverso del Meta-modelo” (Nota: Así aparece escrito en el libro, con un guión).

En el momento en que Bandler y Grinder van donde Erickson, acababan de desarrollar El Metamodelo, era “su gran descubrimiento” y vieron el lenguaje de Erickson desde ese punto de vista. Por otro lado, el llamado Modelo Milton es mucho antiguo que El Metamodelo (¿Cómo lo vamos a llamar Metamodelo inverso? Es una falta de respeto hacia Milton Erickson).

Y algo más, bien importante: Cuando se hace un análisis serio del Modelo Milton, encontramos que una parte (solo una parte) del repertorio, se puede contrastar con El Metamodelo. En su sistematización, Bandler y Grinder clasifican el Modelo Milton en dos grandes grupos. Uno, lo llamaron “Patrones inversos del Meta-modelo”. El segundo, lo llamaron “Patrones adicionales”, y por cierto, este segundo grupo es más amplio que el primero y en muchos casos más amplia mente utilizado. Quien desee ver los detalles, puede consultar el apéndice II del libro “Trance-Fórmate”.

Desea más información: escriba a  hipnoph@gmail.com

Visite:

http://sites.google.com/site/excelenciaenpnl

http://sites.google.com/site/hipnosisph

 

 


Esto sucedió en 1956, en los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia

febrero 5, 2014

La Unión Soviética obtuvo la mayor cantidad de medallas: 98. Esto es 24 más que los Estados Unidos.

De las 98 medallas, 37 fueron de oro.

¿La razón? ¿La explicación?

Junto con los atletas, entrenadores, etc., había un total de ONCE hipnotizadores.

El entrenamiento de esos atletas había sido similar al de los demás países. No eran genéticamente superiores, ni más talentosos. No hay evidencias de hayan usado substancias prohibidas.

¿Entonces?

La explicación es que con esos atletas se usó hipnosis para que optimizaran su desempeño deportivo.

¿Qué tal?

(Hoy en día, muchos deportistas, de muchas disciplinas y diferentes países, utilizan la hipnosis como un recurso bien importante para que los ayude a lograr sus éxitos).


La Sra. Barber está curada y otras historias (resumen)

febrero 5, 2014

Fuente: el libro “Si Esto es Magia: El Poder Olvidado de la Hipnosis”, capítulo 4

Autor: Guy Lyon Playfair

NOTA: Tomar en cuenta que este libro fue publicado en 1985.

“El caso que voy a relatar es uno de los más espléndidos triunfos el mesmerismo”. Así inicia el Dr. John Ellerton su reporte de 25 páginas, publicado en 1848, titulado “Cura de un verdadero cáncer con mesmerismo, en un pecho femenino”.
(Nota: Por aquellos años se hablaba de “mesmerismo” no de hipnosis).

Después de examinar a la paciente (Sta. Barber) en consulta, identificó un tumor en el centro del pecho derecho, duro, circunscrito, movible y aparentemente de 12 a 15 cm de diámetro. Lo catalogó como maligno y estimó que no tenía cura. Estuvo de acuerdo, con otros dos médicos, que el pecho tendría que ser removido.

Lo mejor que él podía hacer era mesmerizar a la mujer para inducir anestesia, de tal manera que pudiera ser operada sin dolor (para ese momento, en Inglaterra, no se disponía de cloroformo ni éter).

Ellerton tenía bastante experiencia suprimiendo dolor. Por otro lado, decidió dejar que la paciente creyera que el mesmerismo la podía curar. Ellerton no usó sugestiones verbales, solo hizo varios pases con sus manos y mantuvo la mirada fija en los ojos de ella.

Después de la primera sesión, la paciente reportó que había dormido mejor. La idea era repetir estas sesiones diariamente hasta que la paciente sanara o falleciera. Después de seis meses, el tumor era más grande, pero ni el doctor ni la paciente se habían desanimado. La fe de la paciente era igual o mayor que la del doctor. Dos o tres años después de la primera sesión, el tumor comenzó a disminuir y se produjo una lenta y gradual remisión. Finalmente, los tres médicos concluyeron en que la Sta. Barber estaba curada.

- – -

Muchos médicos piensan que la hipnosis puede curar el cáncer, sin embargo, obtener las pruebas, con los métodos convencionales: clasificación de los paciente, grupos de control, etc., sería una verdadera pesadilla.

De acuerdo con la manera cerebro izquierdo de ver las cosas, tu no puedes curar el cáncer con hipnosis, porque no hay evidencia de que puedas, y si te pones a buscarla, estás violando el código de ética de la medicina.

- – -

En 1983, la conocida revista médica “The Lancet” (una vieja enemiga del Dr. Ellerton) escribió este editorial: “Donde un creyente es tratado en el contexto de su fe religiosa, no solo sería grosero sino mala medicina, negarle el soporte de su creencia”.

- – -

Se relata este caso de 1977: Paciente con cáncer de vejiga, en estado terminal. Metástasis en todo el cuerpo. Ya no se podía hacer más nada y los médicos del hospital lo desahuciaron. Entonces un médico identificado como el Dr. H. decidió intentar con hipnosis. Encontró que ese paciente fácilmente entraba en trance muy profundo.

El Dr. H. usó una sencilla técnica de visualización y le pidió al paciente que si podía encontrar el centro de control del suministro de sangre de su cuerpo. El paciente respondió que si y dijo que era una especie de cuarto de calderas lleno de válvulas y tubos. El hipnotizador le sugirió que localizara el tubo que llevaba sangre a la vejiga y que cerrara la llave. Para hacer corta la historia (no se sabe cuántas sesiones se hicieron) el tumor disminuyó del tamaño de una toronja al de una pelota de golf. Entonces un día, durante un examen de rutina, el doctor rompió la pared del tumor y en pocas horas el paciente falleció.

- – -

En 1975, el Dr. Bernauer W. Newton inició un programa que involucró el uso de hipnosis en pacientes de cáncer en su Centro Newton de Hipnosis Clínica en Los Ángeles. Por aquel entonces habían muchas evidencias de que en los pacientes de cáncer, su personalidad y emociones tenían que ver con la enfermedad que estaba causando una quinta parte de las muertes en los Estados Unidos, a pesar de los considerables avances en los tratamientos convencionales.

- – -

En 1962, el Dr. D. W. Smithers, uno de los especialistas líderes en cáncer, a nivel mundial, señaló: “Cómo otros términos usados en la ciencia, cáncer es solo una manera breve de nombrar algo que no puede ser definido de manera simple… No es una enfermedad de las células, tal como una tranca de tráfico no es una enfermedad de los carros. Un estudio de toda la vida del motor de combustión no ayudará a entender el problema del tráfico. El cáncer es una enfermedad de organización, no una enfermedad de las células”.

Entonces, mientras los oncólogos se ocupan de los árboles, parece que es un rol útil para el psicólogo, buscar en el suelo del bosque, de donde los árboles se nutren. Es la condición del cuerpo, cree en Dr. Newton, lo que mayormente determina si a la célula maligna se le permite permanecer en el cuerpo el tiempo suficiente para producir un tumor.

Newton (un psicólogo) comienza su programa diciéndole a los pacientes que ellos pueden tomar un rol activo en su propio tratamiento.

Newton no proporcionó detalles de sus visualizaciones. En opinión del autor de este libro, eso es preferible, ya que los ejercicios de visualización pierden mucha de su efectividad cuando son escritos, ya que deben ser adaptados a cada caso particular. Ahora, (como se verá después) las visualizaciones no son la parte más importante de este tipo de terapia.

- – -

Ainslie Meares, psiquiatra en Melbourne, Australia, publicó cinco casos individuales tratados por él: “En algunos cánceres hubo remisión después de meditación intensiva y en ausencia de tratamiento ortodoxo”. La historia de cómo se llegó a esto es larga.

Poco tiempo después de la segunda guerra mundial, Meares comenzó a tratar pacientes de cáncer con hipnosis, para ayudarlos a superar el dolor y la depresión. En esos días, él no tenía idea de que podía, influir en los tumores. Además, Meares había estado en La India y de los yoguis aprendió técnicas para controlar el dolor.

En un artículo escrito para la revista The Lancet, en 1961, Meares dice “… las remisiones inesperadas no encajan dentro de ninguna de las categorías de terapia o análisis, ellas ocurren y en lugar de encoger los hombros y decir que fue simplemente ‘espontáneo’, estoy determinado a encontrar porqué sucedió y para ver si puedo lograr que suceda más a menudo”.

El mecanismo básico en cuestión era lo que él llamó “regresión atávica”, definida como “el proceso mediante el cual la mente deja de funcionar a nivel crítico lógico y se revierte a un modo de funcionar biológico, más primitivo”.

Las facultades de pensamiento lógico y habilidad crítica son relativamente recientes en la evolución humana, notó él, y antes de que emergieran, nuestras mentes operaban a un nivel mucho más simple y primitivo de integración. El problema con muchos pacientes de hoy en día es que no puede detener su facultades críticas o no pueden restaurar el equilibrio entre los hemisferios derecho e izquierdo.

Lo que Meares está sugiriendo es muchas enfermedades modernas son causadas por una excesiva actividad del hemisferio izquierdo y que pueden ser aliviadas y algunas veces totalmente curadas por una buena dosis de inactividad del hemisferio derecho, para restaurar el balance.

Habiendo formulado esta engañosamente simple teoría, el rápidamente se dispuso a  trabajar en lo que llamó “algunos experimentos más bien rudimentarios en el ambiente del consultorio”. Su idea era ver si se podía estimular la regresión atávica sin ninguna forma de terapia, ni siquiera hipnosis y con el menor uso posible de palabras. Él quería serenar, silenciar, la mente de los pacientes y no podía hacerlo hablándoles lógicamente, por que si les mantenía la mente activa, hablándoles, frustraba (o anulaba) el propósito del ejercicio.

Entonces lo que hizo fue demostrar la relajación en lugar de enseñarla con palabras. Él llegaría al trabajo en calma y relajado después de una sesión de meditación en el balcón de su apartamento y de un paseo por el parque cercano a su casa. Cuando sus pacientes llegaban, su calma y relajación eran una comunicación muy sugestiva. Escuchaba a sus pacientes describir sus síntomas, diciendo él tan poco como le era posible. Entonces los examinaba físicamente, no, como admite con gran honestidad, para aprender algo sobre el paciente, ¡sino para darle al paciente la oportunidad de aprender algo sobre él! Una vez que el paciente se había acostumbrado a ser tocado y presionado (físicamente) el rapport estaba por buen camino.

Los pacientes entonces se sentaban en sillas muy cómodas y caían en un estado de ensoñación. Meares, quien eventualmente desarrolló su procedimiento de tal manera que podía ver a una docena de pacientes a la vez, hacía su mejor esfuerzo por no tener ninguna comunicación lógica con ellos. Se movía alrededor de la habitación, haciendo eventualmente sonidos de reafirmación o diciendo algunas pocas cosas no estructuradas, sin significado, si un paciente mostraba algún signo de ansiedad. Después de una hora, los pacientes se iban siendo estimulados a llevarse su auto-aprendido método de meditación intensiva para su casa, para que lo practicaran hasta por dos o tres horas diarias, en los casos serios. Esto que hacía Meares es muy similar a lo que hacían los antiguos mesmeristas.

No es sorprendente que los métodos molestaron a sus colegas, Claro, era un hombre que, aunque médicamente calificado,  simplemente le decía a sus pacientes que se sentaran y no hicieran nada. Entonces, ¿Cómo es que The Lancet, en lugar de darle el tratamiento que le habían dado a Elliotson, frecuentemente le ofrecían hospitalidad en sus columnas?

Hay dos razones. Una que la base de sus teorías eran mucho más aceptables que las de Mesmer, y él las justifica en varios artículos escritos para revistas médicas y en un libro sobre hipnosis médica. La otra es que algunos de sus colegas sabían que sus métodos funcionaban. Aquí están dos ejemplos:

En 1961 un colega le pidió que viera a una joven mujer que tenía serios problemas mentales y que había intentado matarse más de una vez. Había estado durante varios meses en psicoterapia, narcoanálisis y terapia electroconvulsiva (TEC). Meares trabajó con ella y un mes después su doctor lo llamó y le dijo “Acabo de ver a la paciente que le remití. Está maravillosa. Desde hacía tres años no se había sentido tan  bien. ¿La trató sin TEC?
“Si” dijo Meares.
“¿Uno de los nuevos tranquilizantes?”
“No, le dije que no necesitaba tomar medicamentos”
El doctor le preguntó si ella le había dado alguna información que no le había dado a otros psiquiatras. Meares respondió que ella le había dado muy poca información. ¿Entonces la hipnotizó? No, él no había podido hacerlo en el estado en que estaba. El doctor preguntó sobre qué habían hablado, solo para recibir la respuesta de que era muy difícil hablar con ella. El doctor se rindió y dijo “En todo caso, me alegro de que la haya podido ayudar”.

Uno de los casos más interesantes es el de una mujer que tenía cáncer de seno en estado avanzado y ya había recibido quimioterapia. Después de aplicarle regresión atávica, el tumor comenzó a hacerse más pequeño. Meares tuvo que ausentarse por tres semanas y cuando regresó todo estaba mal. La mujer había encontrado una “mejor manera” de meditación, incluyendo una forma de atacar directamente los síntomas y había sufrido una recaída. Meares se las arregló para que la paciente volviera a meditar como él le había enseñado y hubo una segunda repentina e inexplicable remisión. Aunque esta duró 18 meses, desafortunadamente no es el final de la historia. Cuando una amigo le dijo a la señora que un lugar muy distante de su país (Australia) había alguien que aseguraba haber encontrado una nueva cura milagrosa para el cáncer, ella se fue allá y dejó la meditación. Dos semanas después había fallecido.

Una de las observaciones más estimulantes de Meares es que los pacientes que usan su técnica sin ninguna otra forma de tratamiento, tienden a lograr mejores resultados (que aquellos que combinan con quimioterapia o radioterapia).

La quimio y la radio tienden a deprimir el sistema inmunológico, que es precisamente lo que Meares busca fortalecer. Esto no es para afirmar que las terapias convencionales con más o menos efectivas, solo que funcionan de manera diferente. Estas son invasivas, mientras que las suyas son defensivas.

“La dificultades para hacer evaluación estadística, parecen ser insuperables”, me dijo en 1984. “Cuando comencé, intentaba trabajar solo con pacientes que por su cuenta habían decidido no recibir quimioterapia ni radicación. Sin embargo, pronto me di cuenta de que esto podría estar generando demandas no razonables de los pacientes, de tal manera que cada vez fui viendo más pacientes que recibían esos tratamientos, lo cual hace imposible determinar los efectos de la meditación. Sin embargo”, agrega, “hay un pequeño grupo que no ha recibido quimioterapia ni radioterapia y han logrado la remisión de manera muy notable.

Meares, como Newton, encontraron que cuando los pacientes mantienen este tratamiento sobre una base diaria, hay una mejora en su calidad de vida en casi todos los casos. Se sienten mejor y más felices.

- – -

Durante algún tiempo,  unos pocos médicos han sentido que la hipnosis directa podría ser usada para combatir el cáncer. En una reunión de la Real Sociedad de Medicina (Inglaterra) en 1981, un distinguido médico hipnotizador (a quien no nombraré, ya que estaba hablando fuera del programa) hizo este comentario en el contexto del trabajo de Meares:

“Esta es una materia con la que yo personalmente me he sentido fuertemente conectado durante muchos años, por esta razón:  Hay personas, y me apena decir que yo no soy una de ellas, que pueden influir en crecimientos benignos, en remover verrugas, algo que se ha hecho en brujería desde tiempos antiguos. Pero en el campo de la hipnoterapia muchas personas tienen bastante maestría en remover verrugas. Ahora, si se puede influir en crecimientos benignos, yo siempre he sentido en mi corazón que de una manera o de otra algo debería ser posible en el campo de la malignidad”.

- – -

El Dr. Richard Newman, médico general en una zona rural del sur de Inglaterra, trató siete casos de cáncer terminal, con hipnosis, en 1983. Todos fallecieron, pero en cuatro casos el Dr. Newman fue capaz de mejorarles la calidad de vida.

La quinta paciente era una joven de 21 años con leucemia, que requería de transfusiones diarias para mantenerla viva. Después de comenzar la hipnosis requirió solo de una transfusión adicional. Su hemoglobina y sus conteos sanguíneos retornaron a lo normal, pero sus plaquetas permanecían bajas y el doctor no las podía corregir. Desafortunadamente, la muchacha se mudó, le hicieron transfusión de plaquetas no compatibles y falleció.

La sexta paciente tenía un masivo cáncer de seno, extendido a la columna. Ambos tumores retrocedieron al tratarla con hipnosis hasta un cuarto de su tamaño original, cuando cayó en coma y falleció. Posteriormente se encontró que también tenía un tumor en el cerebro, que no había sido identificado.

La séptima paciente, de 83 años, estaba muriendo de carcinomatosis (múltiples tumores epiteliales malignos). La desahuciaron y la mandaron a su casa. Ella estaba cansada de las visitas nocturnas para inyectarle morfina y el Dr. Newman hizo el intento de controlar el dolor con hipnosis (el Dr. Newman señala que en ese momento tenía poca experiencia en el asunto).

En una sola sesión el dolor disminuyó. Las sugestiones fueron combinadas con una rutina para mejorarle el ego y por alguna razón el doctor le dijo en una de las inducciones que en tres meses estaría caminando por la playa. Los tumores disminuyeron y en tres meses estaba lo suficientemente bien como para caminar. Falleció dos años después de un infarto.

El Dr. Newman concluye “Al parecer la mente puede ser enseñada a enfrentarse a cualquier problema que ella entienda, pero la dificultad reside en formular las sugestiones que sean apropiadas para los problemas de los cuales el paciente o el doctor no tienen conciencia”.

- – -

No tengo manera de saber (dice el autor del libro) cuántos médicos más han tratando cáncer con hipnosis. Yo he aprendido de los casos aquí relatados. Al menos otro ha publicado casos similares.

En 1969 el Dr. Howard B. Miller leyó un trabajo de investigación en la convención de la Sociedad Americana de Hipnosis Clínica, titulado “Emociones y Malignidad” en el cual estableció que “la hipnosis y la psicoterapia pueden ser usados como agentes terapéuticos directos en el tratamiento de enfermedades orgánicas y no meramente relegados al papel de tranquilizador psíquico”.

Un detalle interesante a notar es que en dos de sus casos, el tumor comenzó a disminuir mientras al paciente se le daba hipnosis para cualquier cosa (no específicamente para el tumor).

- – -

Si los pensamientos de un hipnotizador pueden influir directamente en el sujeto, entonces un nuevo modelo de hipnosis comienza a emerger, uno que nos forzará a una muy drástica revisión de los conceptos mente-cuerpo.


Supere la ansiedad con PNL

noviembre 16, 2013

La ansiedad es algo que afecta a millones de personas en todo el mundo. En términos sencillos, sentir ansiedad es anticipar negativamente algo que no ha sucedido. Por ejemplo, alguien tiene que presentar un examen y entonces siente miedo, por el examen en si, por el resultado que obtendrá, por las consecuencias de ese resultado, etc. Otro ejemplo: Los hijos adolescentes fueron a una fiesta. Acordaron con sus padres que regresarían a la 1:00 am. Son las 2:00 y no han llegado. Desde las 12 de la noche ya sus padres sentían ansiedad y ahora que son las 2:00, más todavía, y comienzan a imaginar un accidente, un problema con las autoridades, les provoca llamar a los hospitales, a la policía, no pueden dormir… y entonces a las 2:45 llegan los muchachos… felices y tranquilos ¡Ya no hay ansiedad!.

Imagina un vendedor, tiene que mantener a su familia, la situación económica es difícil, las ventas han bajado, la empresa donde trabaja le exige cumplir con una cuota mínima. Van pasando los días del mes y tiene la incertidumbre de si logrará su meta y de si logrará obtener una comisión que le permita cumplir con sus compromisos. Esto le genera una gran ansiedad.

Y hay miles de ejemplos más. Piensa en el tuyo…

La ansiedad puede causar muchos efectos negativos. Puede elevar la tensión arterial, generar taquicardia, causar fatiga, dolores de cabeza y de estómago, etc. y puede causar que se aumente de peso. Muchísimas personas, muchísimas, comen para calmar la ansiedad y la consecuencia es un aumento de peso.

Como superar la ansiedad:

El modelo médico ofrece medicamentos, lo cual le genera ganancias extraordinarias a los laboratorios que las fabrican y es muy conveniente para los médicos, ya que es muy sencillo escribir un récipe. Esto es muy bueno que quienes buscan una solución rápida. Pero, esto no resuelve la ansiedad, lo que hace es tapar el síntoma. El medicamento no resuelve las causas de la ansiedad y al dejar de usar el medicamento, la ansiedad (que es un síntoma) regresará y quizás peor. Además, es usual que los medicamentos tengan a la larga efectos secundarios.

La terapia congnitivo-conductual ha sido popular para el tratamiento de la ansiedad. No me extiendo en ella aquí, porque no es mi especialidad.

La PNL: El enfoque de la PNL comienza viendo a la ansiedad como una respuesta aprendida, lo cual demuestra la rapidez con que la mente puede aprender. De la misma forma, podemos aprender –muy rápido– a responder de nuevas maneras.

Es importante tomar en cuenta que la PNL no “cura” (a la manera de los modelos clásicos), la PNL lo que hace es agregar recursos y enseñar a la gente a usar su propio cerebro (Richard Bandler, uno de los creadores de la PNL dijo: “Si no aprendes a usa tu propio cerebro, alguien lo hará por ti”).

Otro aspecto bien importante de la PNL es que te cambia de ser víctima y te convierte en persona experta.

Las técnicas de la PNL enfatizan el aprendizaje para adquirir nuevas y más efectivas maneras de usar nuestra propia mente. A través de este aprendizaje, se adquiere la habilidad de pensar en el futuro mientras al mismo tiempo se mantiene la calma y se activan los recursos internos.

En muy pocas sesiones de PNL, usted puede entrenar a su cerebro a experimentar más calma, más bienestar y ¡adiós a la ansiedad!


Hipnosis sustituye a la anestesia en una paciente con cáncer

septiembre 12, 2013

Según una nota de prensa:

  • Antes de la operación la mujer se sometió a dos evaluaciones para medir su grado de hipnotizabilidad
  • Aseguran que la paciente no sintió ningún dolor

Una mujer es operada de un tumor en una singular cirugía en la que los médicos no utilizaron anestesia

ROMA, ITALIA (21/AGO/2013).- Una italiana de 42 años de edad fue operada de un tumor canceroso con el uso de la hipnosis en lugar de la anestesia, pues era alérgica a los fármacos, se informó hoy.

El caso fue reportado en el último número de la revista médica “Anaesthesia”, según la cual la paciente fue operada en un hospital de la norteña ciudad de Padua de un tumor maligno en la piel del muslo derecho.

Dijo que la intervención quirúrgica duró media hora y que gracias a la hipnosis la mujer no sintió ningún dolor.

“A la paciente le fue removido un tumor en el muslo derecho usando sólo la hipnosis como anestesia”, explicó a la revista el médico Enrico Facco, experto en anestesia y reanimación de la Universidad de Padua.

Confirmó que se trata de un caso muy raro y que el uso de la hipnosis se hizo necesario pues la mujer presentaba diversas alergias a sustancias químicas y a la anestesia local.

Explicó que la hipnosis fue inducida a la paciente con los ojos cerrados al tiempo que se le sugería con la voz entrar en un estado de relajamiento y sentimiento de bienestar.

Dijo que antes de la operación fueron realizadas dos sesiones en las que se midió el grado de hipnotizabilidad de la mujer.

“Después de la operación la paciente se levantó y salió por su propio pie. No sintió ningún dolor y presentaba los parámetros vitales perfectamente estables”, aseguró Facco.

Según el experto, se trata de una nueva frontera en la medicina y resaltó que la hipnosis puede ser usada en diversos campos, entre ellos la cura de ataques de pánico, fobias y otros males.

Mi comentario adicional: Es un caso poco usual, pero no lo califico de “muy raro”. El uso de hipnosis para generar anestesia es bastante conocido, en cirugía, odontología y para tratar dolores crónicos (en este último caso se hablaría de analgesia).


La salud puede mejorar con PNL

agosto 12, 2013

La mayoría de las situaciones de salud tienen la influencia (que podría ser fuerte) de componentes emocionales (emociones negativas).

Tu puedes tener colon irritable, fuertes dolores de espalda, gastritis, gripe recurrente, dolor de cabeza, etc. En todo caso, es muy recomendable que tengas un diagnóstico médico, para descartar situaciones graves.

¿Cuáles pueden ser las emociones que están desencadenando tus síntomas físicos? Pues muy sencillo: Rabia, resentimientos, miedos, culpa, stress, ansiedad, nerviosismo y otras similares.

Los médicos te indicarán, típicamente, medicamentos y en algunos casos, recomendaciones de dietas especiales (o prohibición de comer ciertos alimentos). Seguir las recomendaciones de dietas es muy útil en la gran mayoría de los casos. Con los medicamentos es muy importante que tomes en cuenta esto: La mayoría de ellos controla el síntoma, quien se cura es uno mismo. Y, más importante todavía: A la larga, lo medicamentos pueden causar efectos negativos muy perjudiciales.

Bien, ¿y cuál es el rol de la PNL aquí? Pues la PNL puede ayudarte a superar muchas situaciones de salud, como ha sido demostrado ya desde hace más de treinta años. Por ejemplo, la PNL desarrolló un procedimiento, muy efectivo por cierto, para curar alergias, pero ese será un tema para un artículo futuro.

En este artículo vamos a hablar de los síntomas. Un síntoma es un aviso. Un dolor, por ejemplo, es una señal de que algo está pasando. A continuación tienes la guía de un ejercicio que te permitirá comunicarte con los síntomas y te puede ayudar a sanar esa parte de tu cuerpo.

Lee primero toda la guía antes de hacer el ejercicio:

1. Un primer paso es “comunicarse” con el síntoma, con mucha gentileza. ¿Cómo es ese síntoma? ¿Cuáles son los detalles? (intensidad, frecuencia, lugar, duración, etc.).

2. A continuación imagina que puedes ver ese lugar de tu cuerpo. Si te es más cómodo, lo haces con los ojos cerrados. Imagina sus características: textura, color, forma, temperatura, extensión (tamaño), movimiento. Dale permiso a tu inconsciente para que te envíe la información…

3. Ahora abre los ojos y vas a poner tu atención, muy rápido, a tres objetos que haya en el lugar donde estás (cualquiera servirá).

4. De nuevo cierra los ojos y ahora te imaginas que ves a esa parte de tu cuerpo completamente sana y funcionando con toda normalidad. E imagina las características: textura, color, forma, temperatura, extensión (tamaño), movimiento. Casi con seguridad, habrá al menos dos que son diferentes a las que encontraste en el paso 2.

5. De nuevo abre los ojos y otra vez vas a poner tu atención, muy rápido, a tres objetos que haya en el lugar donde estás (cualquiera servirá).

6. Ponte en contacto de nuevo (puedes cerrar los ojos) con esa parte de tu cuerpo que presenta los síntomas y con tu imaginación le colocas las características que obtuviste en el paso 4 (las que representan a esa parte totalmente sana). Mientras haces eso, puedes repetir en tu mente frases como “Mi ______ está totalmente sano”. “Mi ______ está funcionando con toda normalidad” o cualquier otra que sea equivalente.
Te mantienes haciendo esta parte por un tiempo de entre 30 segundos y un minuto (pero si lo deseas puedes hacerlo por más tiempo).

7. Te ayudará mucho repetir este ejercicio varias veces al día, y por varios días, hasta que los síntomas desaparezcan.

Nota: Existen variantes más complejas y también otras técnicas en el repertorio de la PNL, solo que deben ser aplicadas por un especialista bien calificado y con experiencia en la materia.


Los entrenamientos de PNL en Venezuela

agosto 3, 2013

Yo comencé a dictar cursos básicos de PNL (de 16 horas) y entrenamientos a nivel “Practitioner en PNL”, en 1995. Fui la primera persona en Venezuela que hizo el curso de formación de Instructores de PNL (conocido como “Trainers Training”), después de haber completado los niveles Practitioner y Master en PNL (en los institutos NLP Comprehensive y IDEA Seminars).

Con el transcurso de los años, he conocido personas que han participado en cursos y programas de PNL dictados por diferentes instructores y/o institutos y he podido darme cuenta de que hay algunos que han recibido buena formación y otros, desafortunadamente, una instrucción tan mala, que después han tenido que comenzar otra vez desde cero. Voy a comentar algunos de esos casos.

Hace varios años, conocí a una persona que trabajaba como secretaria en una empresa. Un día que la visitaba, me comenta entusiasmada que había tomado un curso que se llamaba “PNL para Secretarias”. Me despertó la curiosidad y le pedí que me contara lo que había aprendido y mientras lo hacía, noté que hablaba muy bien de la instructora (al parecer alguien muy agradable, con carisma y buen manejo del grupo. Pero yo no veía la PNL por ningún lado. Entonces le pedí que me mostrara el material de apoyo. Al revisarlo pude darme cuenta que la sección introductoria del material de apoyo era una copia de la mitad del capítulo 1 del conocido libro de Seymour y O’Connor ¡Esa era toda la PNL! El resto era un “collage” de concepto y ejercicios de crecimiento personal, que podían ser muy buenos y útiles, pero no eran PNL. Lo malo es que esa empresa y quienes asistieron al curso quedaron con la idea de que “habían aprendido PNL”. De cierta manera fue un engaño.

Esto me lo contó otra persona que también dicta cursos de PNL: Fue invitada a otra ciudad a dictar un curso básico y le presentaron a una señora que era “la que dictaba cursos de PNL en esa ciudad”. Esta señora, a quien llamaremos Luisa (es un nombre inventado) iba a ser participante en este curso. Desde que comenzó la actividad, cada vez que la instructora asomaba un tema y se disponía a explicarlo, Luisa tomaba la palabra y decía algo como “Ah, si, el tema tal, eso es esto y aquello…”. La instructora, ya incómoda por lo estaba sucediendo, hizo lo siguiente: Presentó el tema del anclaje y le dijo a Luisa “como tu sabes de PNL, ven y le haces al grupo la demostración de cómo se hace un anclaje”. Luisa comenzó a tartamudear y se excusó diciendo que no tenía experiencia práctica ¡algo que es esencial y fundamental en PNL!

Hace varios años, me contactó un grupo para pedirme que les dictara el nivel Master. Ya habían hecho un primer nivel, supuestamente un Practitioner. Les pedí que me informaran con detalle qué habían aprendido para yo saber desde dónde iba a comenzar. Por suerte (para el grupo) les habían dado el material de apoyo en un CD y puede revisarlo completo. Para mi fue de alto impacto ¡Lo que habían recibido no equivalía ni siquiera a un curso introductorio de PNL! Nunca en su vida habían hecho una práctica. Imagínese, usted que está leyendo esto, que va a aprender a manejar y en el autoescuela le dan solo clases teóricas y usted ni siquiera se sentó frente al volante de un auto. Me dio pena decirles que las habían estafado, pero tuve que diseñarles un fin de semana bien intenso de nivelación, para poder continuar con el nivel Master.

La conclusión de este artículo es la siguiente: Si usted decide aprender PNL, verifique al menos estos aspectos:

- Quién o quiénes son los instructores. Cuál es su experiencia.
- Dónde y/o con quién se formaron esos instructores.
- Verifique muy bien si cada tema incluye ejercicios y prácticas (la única manera de aprender bien PNL es “haciéndola” bajo la guía de un instructor calificado.
- De ser posible, converse con egresados de ese curso (pero no los que le recomiende el instructor o el dueño del instituto, por razones obvias).
- Compare los temarios de diferentes opciones.
- Insista en que le digan claramente si allí enseñan PNL pura o si mezclan con otros enfoques (muchos hacen mezclas pero no se lo informan a la gente).

Para más detalles, visite http://sites.google.com/site/excelenciaenpnl


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.